Si deseas controlar un poco la ingesta de azúcares añadidos y calorías, que pueden aportar algunas bebidas refrescantes o el café, existen alternativas que son naturales, y que además te permitirán poder perder peso. Una de estas, es la de las hojas de menta, que podemos masticar, o también tomar a modo de infusión o té.

Propiedades de la menta para adelgazar:

Junto al concepto de las pocas calorías que tiene la menta, cabe añadir además otras propiedades que tienen que ver, con el hecho de perder peso y otros beneficios para la salud.

1.Propiedades saciantes.

El Olor es una de esas propiedades que tiene la menta, dado que no solo cuenta con un aroma refrescante que gusta a muchos, sino que además provoca que se reduzca nuestras ganas de comer.

Se dice que, para no tener tentación de picar entre horas, podemos oler unas cuantas hojas de menta, o incluso masticarlas.

2.Propiedades depurativas y diuréticas.

Por otro lado, la menta tiene propiedades depurativas, ya que su ingesta nos permite regular el tránsito intestinal, además de limpiar por dentro, algo que es más que recomendable, cuando se trata de perder peso.

3.Es compatible con la digestión.

Múltiples estudios han demostrado que el té de menta, puede calmar al tracto gastrointestinal, y permitir movimientos sanos para el intestino; en fin, que mantiene las cosas en movimiento y que fluyan de forma natural en el cuerpo.

4.Propiedades relajantes.

Cuando se huele un poco de menta, disminuyen los niveles de ansiedad y fatiga, de modo que no caemos en la tentación de acabar comiendo para aliviar esa ansiedad.

El calmante y relajante aroma del té de menta, puede ayudar a reducir el estrés y mantener su cuerpo relajado.

5.Acelera el metabolismo.

Las hojas de menta hacen posible, además, procesar mejor los alimentos, y quemar las calorías que se consume mucho más rápido.

Cómo tomar las hojas de menta para adelgazar

Si deseas poder tomar hojas de menta con el objetivo de adelgazar, lo ideal es preparar una infusión o té.

Ingredientes:

  • De 3 o 4 hojas de menta frescas.
  • 2 tazas de agua.
  • Azúcar (opcional).
  • Limón (opcional).

 

Preparación:

Calentamos el agua en una olla o en un cazo. Cortamos las hojas de menta y cuando el agua haya hervido, echamos los trozos de menta.

Ahora dejamos que hierva entre 5 y 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos entonces reposar durante otros diez minutos.

Servimos con la ayuda de un colador, y añadimos unas gotas de limón, y un poco de azúcar si lo deseamos.