La grasa abdominal o visceral es la grasa almacenada dentro y alrededor de los órganos abdominales.

Puede aumentar el riesgo de cáncer, hipertensión arterial, derrame cerebral, demencia, enfermedades cardiacas y diabetes.

No es posible perder grandes cantidades de peso o el exceso de grasa corporal en una semana, sobre todo la grasa abdominal o visceral.

Para ser más saludable y perder esa peligrosa grasa abdominal, debes cambiar tu dieta, rutina de ejercicios y estilo de vida durante un periodo más largo.

Sin embargo, durante una semana puedes empezar a realizar algunos excelentes cambios en tu estilo de vida para promover la salud.

1. Disfruta de los tipos adecuados de grasa. Los estudios han demostrado que comer los tipos adecuados de grasa (como grasas mono insaturadas) puede reducir la grasa abdominal hasta en un 20 % más que las dietas bajas en grasa.

Las grasas mono insaturadas son un tipo de ácidos grasos que se relacionan con la disminución del riesgo de enfermedades cardiacas, un mejor control de la diabetes y un mejor funcionamiento de los vasos sanguíneos.

Aunque las grasas mono insaturadas se consideran saludables, siguen siendo muy ricas en calorías.

No las incorpores a una dieta poco saludable o a una dieta con fuentes poco saludables de grasa. Estas deben sustituir a dichas fuentes poco saludables de grasa como las grasas trans o las grasas saturadas.

Las grasas monoinsaturadas están presentes en una variedad de alimentos incluido el aceite de oliva, aceitunas, frutos secos, semillas, mantequillas de nueces, aguacates y aceite de canola.

Por ejemplo, sustituye la mantequilla o la manteca con aceite de oliva, aceite de semilla de uva o aceite de aguacate.

2. Come proteína magra.

Las fuentes de proteína magra ayudarán a mantenerte satisfecho por más tiempo durante el día e impulsarán tu pérdida de peso.

Asegúrate de consumir una fuente de proteína magra en cada comida. Mide una porción de 90 a 120 g (3 a 4 onzas) para mantenerte dentro de tu límite de calorías.

Sustituye todas las proteínas grasosas como quesos ricos en grasa, carnes rojas y salchichas con cortes magros de proteína como pollo, pavo, pescado, frijoles, lentejas, huevos, productos lácteos bajos en grasa y frutos secos.

Incorpora frutas y verduras frescas a cada comida. Asegúrate de que al menos la mitad de tu plato esté lleno con productos agrícolas.

Dichos alimentos bajos en calorías están cargados de nutrientes y pueden ayudarte a bajar de peso y reducir la grasa abdominal.

La mejor forma de perder grasa abdominal es a través de la reducción de calorías.

Cuando haces que la mitad de tu plato sea una fruta o verdura, la naturaleza baja en calorías de estos alimentos contribuye a un menor contenido general de calorías en tus comidas.

Mide 1 taza de verduras, 2 tazas de verduras de hoja verde o 1/2 taza de frutas. Incluye 1 o 2 porciones en cada comida.

4.Elige alimentos de granos enteros.

Cuando intentas reducir la grasa abdominal y deshacerte de la peligrosa grasa visceral, debes elegir alimentos de granos 100 % enteros a la hora de consumir pan, arroz o pastas.

Los granos 100 % enteros son considerablemente más ricos en fibra, proteína, vitaminas y minerales en comparación con los granos más refinados. Son una opción mucho más nutritiva.

Los granos refinados son los que están muy procesados y que se les ha eliminado sus nutrientes vitales.

Debes limitar los artículos como pan blanco, arroz blanco, pasta sin relleno o galletas saladas.

Incluye 1 o 2 porciones de granos 100 % enteros al día. Mide 30 g (1 onza) o 1/2 taza de artículos como quinua, arroz marrón, pasta integral, pan integral o mijo.

5. Toma cantidades adecuadas de agua. Ayuda a mantener tu cuerpo más satisfecho e hidratado tomando cantidades adecuadas de agua y otros líquidos claros cada día.

Normalmente se recomienda tomar al menos 8 vasos de agua al día. Sin embargo, se ha recomendado incluso hasta 13 vasos por día.

El agua es esencial para hidratar el cuerpo. Esta desempeña un papel vital para regular la temperatura corporal y la presión arterial.

Además, la hidratación adecuada ayuda a controlar el apetito. También toma un vaso de agua justo antes de una comida para ayudar a reducir tu consumo general y favorecer tu pérdida de peso.