Las prisas por ir al trabajo, tener que atender las labores del hogar o el tráfico, entre otras, pueden ser razones por las que estás desaprovechando las horas de la mañana que son las más favorables para que el cuerpo queme grasa.

Durante la noche el cuerpo descansa después de las múltiples tareas y, a la mañana siguiente, está completamente renovado para un nuevo día.

Desde el momento en que abrimos los ojos y hasta las horas posteriores al desayuno es más fácil activar el metabolismo y proporcionarle al cuerpo los nutrientes que necesita para trabajar en óptimas condiciones por el resto del día.

1. Levantarse más temprano.

Levantarse de la cama por lo menos una hora antes de lo acostumbrado requiere de un enorme esfuerzo y, a decir verdad, es una de las cosas más difíciles de lograr.

No obstante, quien logra conseguirlo ha dado un paso muy importante para quemar esa grasa acumulada, ya que esto permite dedicarle un poco más de tiempo al organismo antes de ir a trabajar o hacer cualquier otra actividad. Piensa en todo lo que puedes hacer en una hora… hacer un poco de ejercicio, desayunar bien, tomar un licuado, etc.

2. Tomar una bebida para activar el organismo

Después de lograr el primer objetivo, ahora puedes empezar a considerar algunos hábitos saludables para aprovechar este tiempo para tu cuerpo. Tras levantarte, lo primero que puedes hacer es preparar y consumir alguna bebida natural que contribuya a desintoxicar el organismo y activar el metabolismo.

Por ejemplo:
Agua tibia con limón.
Té de jengibre.
3. Hacer ejercicio
Tras disfrutar de una bebida purificadora llega el momento de activar todo el cuerpo mediante el ejercicio.

Si tienes la oportunidad de trotar o correr es conveniente que lo hagas por lo menos 10 minutos seguidos.

Caminar
Si prefieres caminar lo puedes hacer durante 20 minutos a paso rápido. Si cuentas con una caminadora o bicicleta en casa, ¡perfecto! Puedes utilizarlas esta misma cantidad de tiempo.