La cáscara de limón contiene de cinco a diez veces más vitaminas que el jugo. No sólo eso, sino que la cáscara es muy efectiva también, para eliminar toxinas del organismo.

Aunque cuesta creerlo, esta información provino de una empresa que fabrica medicamentos. Sus estudios mostraron que los limones, ayudan a matar a las células malignas en los pulmones, la próstata, las mamas, el páncreas, el colon, y decenas de otros tipos de cáncer.

Se ha encontrado que las propiedades de la planta de limón, tienen un efecto mucho más fuerte que la adriamicina, un fármaco utilizador en quimioterapia.

La naturaleza nos proporciona las sustancias necesarias para mantener nuestro cuerpo sano. La industria farmacéutica oculta esta información, y crea compuestos sintéticos para tratar enfermedades.

Beneficios de la Ralladura de Limón

  1. La ralladura de limón y la pérdida de peso.

Un estudio publicado hace varios años encontró que los polifenoles en la ralladura de limón pueden mantener el peso y luchar contra enfermedades como la resistencia a la insulina.

También es útil para suprimir la acumulación de grasa, y prevenir la hiperlipidemia, que es la cantidad excesiva de grasa en el hígado.

  1. Control de los niveles de azúcar en la sangre.

La cáscara de limón es rica en glucósidos de flavanona. Estos imcluyen naringina y hesperidina, que desempeñan un papel importante en la prevención de la hiperglucemia.

La cáscara de limón es también una excelente fuente de vitamina C.

Además de tener muchos beneficios para la salud, es un excelente antioxidante. Ayuda a reducir los radicales libres en el cuerpo y por lo tanto, previene el daño causado por los radicales libres en las paredes de las arterias y los vasos sanguíneos, evitando el riesgo de accidente cerebrovascular, y otras enfermedades cardíacas.

  1. Reduce el colesterol

Digerir la ralladura de limón ayuda a disminuir el colesterol malo, gracias a sus flavonoides polifenólicos. La vitamina C y la vitamina P ayudan a destapar los vasos sanguíneos, prevenir y minimizar el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas entre sí, tales como la hipertensión, las enfermedades del corazón, y diabetes.

Precaución

Una preocupación que surge durante el consumo de la cáscara de limón, es la gran cantidad de oxalatos que contienen. Estudios han demostrado que, cuando el cuerpo tiene altas concentraciones de esta sustancia, puede conducir a problemas de cristalización, tales como los cálculos renales.

A las personas que poseen problemas renales o biliares, se les recomienda evitar la ralladura de limón.