Si eres de las que suelen padecer de espolón calcáneo, entonces conoces sus molestias, ese dolor penetrante que te imposibilita el realizar tus tareas diarias y tus obligaciones.

Andar se convierte en una pequeña tortura, un deterioro físico acompañado de una fascitis plantar, donde es indispensable el tratamiento médico. Pero nosotros, por nuestra parte, te aportamos también útiles remedios para el día a día, que te ofrecerán alivio.

Además de seguir los consejos de nuestro médico, podemos seguir las siguientes indicaciones complementarias:

  1. BOTELLA HELADA.

Sabes que el hielo siempre es muy beneficioso en caso de inflamación, y para reducir el dolor. Pero eso sí, jamás deberemos poner en contacto directo con nuestra piel, la superficie de un trozo de hielo, ya que esto nos causaría más daño que otra cosa. ¿Solución? Una muy práctica.

Coge una botella de plástico de litro y medio, y llénala de agua. Después, llévala al congelador. Cuando esté ya completamente fría y congelada, extiende una toalla en el suelo. Lo que deberás hacer es hacer rodar con tu pie (ahí donde tengas el espolón), la botella de agua, durante al menos 15 minutos. Hazlo por la mañana y por la noche, verás cómo notas alivio.

  1. MASAJES CASEROS.

Son sencillamente perfectos. Encontrarás alivio y reducirás la inflamación. ¿Qué puedes utilizar? Muy fácil, por ejemplo, vinagre de manzana. No tienes más que coger un paño, una pequeña toallita por ejemplo, y empaparla con medio vasito con vinagre de manzana. Aplícate el paño en el talón, realizando pequeños masajes circulares. a la vez que permites que la piel se vaya empapando con el líquido. Esto puedes hacerlo por las mañanas.

  1. DESCANSO.

Es sin duda la primera medida de defensa, que deberemos tomar ante el incisivo dolor por un espolón calcáneo. Descansaremos el pie para evitar mayor inflamación, evitando correr y hacer movimientos bruscos, permitiendo así que la lesión vaya sanando.

A medida que vayan pasando los días y la inflamación disminuya, iremos realizando pequeños estiramientos y suaves ejercicios. Ten en cuenta que una correcta recuperación, evitará que volvamos a coger esta dolorosa lesión.

  1. PLANTILLAS ORTOPÉDICAS.

Ideal para ir tratando el espolón calcáneo. Se trata de unas sencillas plantillas, que disponen de una zona más blanda donde podremos descansar el talón, de este modo amortiguamos las pisadas, y reducimos tanto la presión, como el dolor. Puedes encontrar estas plantillas fácilmente en las farmacias.

Son perfectas para cuando ya tienes un poco más de movilidad, puesto que los primeros días, sería necesario que guardaras reposo con tal de reducir la inflamación. También existen un tipo de vendas específicas para el talón calcáneo, que se sitúan en puntos específicos para ir corrigiendo la lesión.

Nosotros te recomendamos paciencia, baños fríos y calientes, sencillos estiramientos, y seguir una dieta rica en frutas frescas, incluyendo diariamente una infusión de ortiga. Es ideal para tratar inflamaciones.