Siempre se ha dicho que la mejor forma para perder grasa de forma rápida es ponerse a correr. Se trata de un ejercicio aeróbico que acaba tirando de las reservas de grasa que tiene nuestro cuerpo.

Pero, la intensidad de un ejercicio de pesas en el gimnasio, ¿es también un buen método para perder grasa?

Si el objetivo de nuestro entrenamiento es quemar grasa, ¿cómo conseguiremos quemar más, corriendo o bien haciendo un entrenamiento de pesas en el gimnasio?

El gasto calórico siempre es mayor en una sesión de running. Eso sí, quiero matizar que en los entrenamientos de musculación con pesas, con el objetivo de aumentar masa muscular, se incrementa el metabolismo basal.

Cabe recordar que el metabolismo basal son las calorías que quema nuestro cuerpo sin realizar ningún tipo de actividad física.

Por lo tanto, si tu objetivo es la pérdida de masa grasa, la combinación de entrenamientos de running y de musculación acompañados con una adecuada nutrición es la fórmula perfecta para perder peso.

Por lo tanto, si combinamos un entrenamiento de running con una sesión de pesas posterior, ¿estamos quemando aún más grasas o bien eliminamos el factor que puede tener una sobre la otra?

Sí, estamos quemando más grasas cuando el volumen de entrenamiento es mayor. Ahora bien, el entrenamiento no es eficiente, ya que si realizamos primero el running quemaremos los depósitos de glucógeno que son los que nos permiten entrenar con mayor intensidad.

Esto es, con mayor peso, con lo cual podemos conseguir el objetivo de aumentar masa muscular. Teniendo en cuenta esto, es mejor llevar a cabo cada ejercicio de forma independiente.

En el caso que en una sesión de entrenamiento combinemos parte de running con pesas, tiene mayor beneficio realizar la parte muscular primero antes que la parte de correr. Aunque mi recomendación es que, si uno puede entrenar varios días a la semana, lo mejor es no realizar en una misma sesión parte de running y muscular.

Si nuestro objetivo es perder peso, podemos realizar una sesión extensa de running a un ritmo aeróbico y sesiones musculares en las que la parte principal no sea superior a 45 minutos.