Su nombre es un poco complicado de leer y de decir, pero sus propiedades son realmente milagrosas. Se llama Desmodium adscendens y crece en el África Ecuatorial, es decir, un sitio muy húmedo, y siempre a los pies de las palmeras aceiteras. Conoce la planta que ayuda al hígado a regenerarse.

El hígado trabaja incansablemente para mantenerte saludable, al regular y depurar el organismo de las sustancias tóxicas. Sintetiza proteínas y captura todo lo negativo que le añades a través de la comida y la bebida.

Entonces, es vital que lo mantengamos en buenas condiciones. El hígado es el órgano más grande y complejo de nuestro cuerpo, interviene en 500 funciones y hace un gran equipo con la vesícula biliar. Permite desarrollar funciones metabólicas, absorber vitaminas, actuar sobre las hormonas y mucho más.

Desmodium adscendens: la planta mágica para el hígado.

Esta especie crece en África, sus hojas son de color verde bien claro, es rastrera con tallos que se enrollan en las palmeras o cocoteras, con flores de color violeta claro y frutos verdes de hasta 25 centímetros de largo. También es llamado “amor seco” “burbur”, “barba de boi” y “pega pega”.

Se utiliza desde hace siglos en Senegal, Costa de Marfil y Congo. En Ghana, por ejemplo, se usa dentro de la medicina natural como un tratamiento para el asma, la disentería, el estreñimiento y los cólicos abdominales. Fue descubierta por la medicina actual en 1960, gracias a dos doctores franceses que se encontraban haciendo trabajos sociales en la región.
Se usó en pacientes con hepatitis, los cuáles se curaron en cuestión de semanas. Los curanderos locales sabían mucho acerca de esta planta y se llevaron varias muestras para analizar en el laboratorio. Los primeros resultados indicaron que la Desmodium adscendens, contaba con alcaloides, saponinas, flavonoides y antocianinas, todos componentes muy beneficiosos.

Luego se realizaron otros ensayos clínicos en Inglaterra, Canadá y Francia, que determinaron que no sólo servía para tratar las disfunciones hepáticas, sino también para protegerlo durante tratamientos invasivos o de larga duración como el caso de la quimioterapia y para pacientes alérgicos. Tiene la capacidad de normalizar los niveles de enzimas en el hígado y relajar las fibras musculares lisas

Esta poderosa planta es un excelente tratamiento natural para diferente enfermedades hepáticas, tanto sean virales como por químicos o intoxicación (alcohólica o medicamentosa). Y como si todo esto fuera poco, ayuda a mantener el sistema inmune en perfectas condiciones, siendo ideal para pacientes con patologías como el VIH.

La Desmodium adscendens es muy eficaz para tratar los síntomas de la hepatitis (tez amarilla, cefalea, cansancio, pérdida de apetito), los cuáles desaparecen en pocos días. El uso tradicional de esta planta en casos de epilepsia también llama la atención de los investigadores.

En el próximo video, te voy a revelar como Cómo consumir la Desmodium adscendens, no te lo pierdas.