Se acercan las fiestas de Navidad, y con ellas los excesos de comida y bebida, que nos hacen engordar y sentirnos culpables, después de cada banquete.

No obstante, tampoco debemos tomarlo como un sacrificio, sino más bien intentar pasarlo bien, y disfrutar de la comida, pero con sentido común, y algunos buenos consejos.

A continuación 5 tips para mantener el peso en estas fiestas, sin dejar de saborear las recetas navideñas:

  1. Beber agua antes de la comida:

Hay un truco muy sencillo para mantenernos siempre en un peso equilibrado, que consiste en beber un vaso de agua media hora antes de las comidas.

Esto nos ayuda a activar la función digestiva, y a comer con menos ansia, de manera más tranquila.

Además, beber agua en ayunas y fuera de las comidas, depura el organismo y activa el metabolismo para quemar más calorías.

  1. Masticar bien los alimentos:

¿Cómo podemos controlarnos si tenemos delante una gran variedad de aperitivos y platos suculentos, pero también muy calóricos?

En vez de obsesionarnos con no comer, lo que podemos hacer es concentrarnos en masticar bien cada bocado.

Masticar los alimentos hasta que sean casi líquidos, nos ayuda a digerirlos mejor, a saciarnos antes, y a comer menos.

  1. Saber elegir para no engordar:

Siempre que tengamos la posibilidad de elegir entre varios platos diferentes, nos decantaremos por aquellos que no estén fritos, que no lleven salsas, o que incluyan vegetales.

Tampoco recomendamos abusar de los que estén elaborados con harinas y lácteos

  1. Equilibrar las comidas:

Aunque son varios días de fiestas y banquetes, tenemos la posibilidad de equilibrar las comidas a lo largo del día.

Es decir, si tenemos una comida de celebración al mediodía, procuraremos desayunar y cenar ligero, pero sin pasar hambre.

  1. Infusiones digestivas y depurativas:

En estos días ya podemos empezar a tomar infusiones de plantas medicinales, con propiedades digestivas y depurativas.

Así podremos asimilar mejor los alimentos y eliminar las toxinas que se acumulan en el organismo por culpa de una alimentación poco saludable.

Si nuestro sistema digestivo funciona de manera correcta, nos será mucho más fácil mantener el peso adecuado, y no engordar.